Rolls-Royce cerrará su fábrica de componentes aeronáuticos en el centro de Virginia a mediados del año entrante, lo que dejaría sin empleo a 280 personas, confirmó la compañía este sábado 15-A.

El cierre se debe a la declinación del transporte aéreo a nivel global durante la pandemia de covid-19.

El cierre se debe a la declinación del transporte aéreo a nivel global durante la pandemia de covid-19, publicó el diario Richmond Times-Dispatch. En junio hubo 120 despidos en la planta.

“La pandemia de covid-19 ha causado un desplome histórico en la aviación civil que tardará varios años en recuperarse. Como resultado, tuvimos que tomar la decisión, difícil pero necesaria, de proteger el futuro de nuestro negocio”, dijo en un comunicado el portavoz de Rolls-Royce para Estados Unidos, Don Campbell. Rolls-Royce, con sede en Gran Bretaña, tiene su base en América del Norte en el norte de Virginia.

La fábrica abrió en 2011 en un parque empresarial en el condado Prince George, a unos 64 kilómetros (40 millas) al sureste de Richmond. La planta fabrica componentes de precisión para aeronaves como discos rotativos y álabes de turbinas, según el periódico.

Este viernes 15-A se dio aviso a los trabajadores sobre el cierre de la planta, que podría tener un efecto dominó en la economía del centro de Virginia dado que afectará a los proveedores.

La construcción de la planta fue anunciada en 2007. El estado había facilitado un plan de incentivos por 57 millones de dólares, en su mayoría vinculados a objetivos de empleo e inversión que la compañía tenía que cumplir durante 16 años.

Inicialmente la planta probaría y armaría componentes para jets ejecutivos, pero debido a la Gran Recesión, Rolls-Royce tuvo que cambiar de planes.

El entonces presidente Barack Obama visitó la planta en 2012 a fin de exponer su propuesta sobre una red de centros de investigación estadounidenses para el fomento de la competitividad manufacturera.

Fuente: Panorama