París.- La compañía aérea española Swiftair ha sido imputada por la justicia francesa por “homicidios involuntarios por torpeza, imprudencia, descuido, negligencia o falta de la obligación de prudencia o seguridad” por el accidente de un vuelo de Air Algérie en el que murieron 116 personas en 2014, según informó la agencia AFP.

El 24 de julio de 2014, un avión McDonnell Douglas de Swiftair que cubría una ruta para la compañía Air Algérie se estrelló en el norte de Malí con seis tripulantes españoles y 110 pasajeros a bordo, entre ellos 54 franceses. Según un estudio técnico de la justicia publicado en diciembre, el accidente fue provocado por no activar los sistemas anti escarcha a pesar de que las condiciones meteorológicas lo requerían.

Imputada en Francia la compañía española Swiftair por un accidente en 2014

La escarcha en las sondas del avión llevaron a una disminución de la velocidad, la cual la tripulación tardó en detectar posiblemente por un entrenamiento “insuficiente e incompleto”.

Las conclusiones de los expertos judiciales, a los que tuvo acceso la AFP, son muy duras para Swiftair, empresa que nunca había tenido un accidente grave.

El comandante nunca había “realizado los ejercicios con simulador relacionados con la prevención y recuperación de la pérdida de velocidad”, violando la reglamentación europea, indican los expertos.

Por otro lado, ambos pilotos, que trabajaban por temporadas, solo volaban algunos meses por año, con largos periodos de interrupción, lo que contribuyó a “bajar su nivel de resultados frente a situaciones inusuales”, consideran los expertos. Tras ocho meses de inactividad, el comandante y su copiloto no habían reanudado su trabajo sino semanas antes del accidente.

“Ni la BEA (oficina de investigación de accidentes aéreos) francesa, ni los magistrados españoles, que también hicieron una investigación, responsabilizaron a Swiftair, empresa que no comprende cómo es investigada ahora en Francia por los mismos hechos”, dijeron a la AFP sus abogados Sébastien Schapira y Marion Grégoire.

“Recurrir a compañías aéreas que solo emplean a sus pilotos por temporadas es claramente poner en riesgo de los pasajeros”, afirmaron por su lado Sébastien Busy y Me Bertrand Courtois, que representan a 200 familiares de las víctimas. “No bajaremos la atención hasta que las responsabilidades sean claramente definidas”, añadieron.

Además de la responsabilidad de Swiftair, “evidente”, según los investigadores, también apuntan a la responsabilidad de una empresa burkinabesa encargada de transmitir el plan de vuelo AH 5017 a las autoridades aéreas del país.