Palma de Mallorca, SP.- Ha saltado estos días la noticia gracias a la Asociación Amics de Son Sant Joan, de que el Convair Coronado de Spantax que aún se conserva en la Base Aérea de SSJ, podría dejar de estar protegido juridicamente bajo el paraguas del BC(Bien Catalogado) por el Consell Insular de Mallorca. Un vestigio material tecnológico como es una aeronave, es mucho más que algo a preservar por los románticos de la aviación simplemente. La desprotección de éste como tantos aviones que ya no existen, es el síntoma de una grave enfermedad como es la falta de cultura aeronáutica, que tiene otras consecuencias mucho más “prácticas” aún, en cualquier país medianamente civilizado, como es que ese desconocimiento conduce inexorablemente a la falta de exigencia y criterio propio, cuando como ciudadanos nos convertimos en pasajeros de este modo de transporte, y “tragamos” con ciertas prácticas, que sólo un profundo conocimiento de la aviación en general, su historia y vestigios del pasado, puede conducirnos a corregir desde el principio, teniendo un cierto nivel de “sensibilidad” aeronáutica, como se tiene por las artes en general y se debe tener por esta disciplina mediante su conocimiento básico.

El último Coronado, síntoma del analfabetismo aeronáutico español

El peligro de desaparición del último Convair 990 (sólo queda uno en buen estado en Suiza, y dos esperando el destructivo paso del tiempo en Mojave) es el síntoma de una grave enfermedad de nuestro tiempo, el desconocimiento. Esto logra finalmente hacernos tan sumisos como vulnerables cuando oímos hablar de aviación o de tantos otros temas. Quizás éste sea el objetivo final… hacer que nada nos recuerde de donde venimos, y nos impida preguntarnos a dónde vamos realmente en este sector. La Historia Aeronáutica, que es tambien Historia de la Ciencia y la Tecnología, como lo es en general la Historia, nos enseña todo eso y mucho más. La Historia tiene la practicidad de ilustrarnos sobre lo que debemos y lo que no debemos hacer de cara al futuro. No enseña a no repetir los errores del pasado. Ahí es nada. Y si algo resulta aún más doloroso, sintomático y contradictorio, es que el propio Ejército del Aire no ponga el máximo empeño en la protección de nuestro Patrimonio Aeronáutico, cúando precisamente este avión se ha salvado de la destrucción hasta hoy por encontrarse en una de sus instalaciones, que por fortuna es una Base militar, en lugar de en un espacio civil, donde las otras 11 unidades ya no están para contarlo.

El último coronado o la desprotección del patrimonio aeronáutico

El 19 de febrero de 1967 se producía un hito en la aviación española. Spantax se convertía en la primera compañía privada en incorporar reactores. Se trataba del Convair 990 un aparato tecnológicamente muy avanzado para su época pero que no fue capaz de abrirse un nicho suficiente en un mercado que por aquel entonces estaba dominado por los Boeing 707 y Douglas DC-8.